Gente a la que querías. Gente de la que te esperabas demasiado, gente a la que ni siquiera te llegabas a imaginar una vida sin ella. Gente que te ha fallado. Nunca digas nunca, vale. Pero nunca digas siempre si es una palabra demasiado grande para tu corazón. Decepcionado y vacio por dentro, igual todos te engañan o alomejor es que simplemente les das igual. LLega un momento en la vida que ya te da igual todo, que te das cuenta que las personas que pasan por tu vida son tan solo aves de paso, que, que solo se puede decir "siempre" con demasiada poca gente."

MAría